Compañeros, la diámica es la siguiente:
1.- publicar un comentario personal sobre la lectura, a partir de la indentificación de las ideas principales
2.- Comentar y problematizar lo que yo he publicado sobre la lectura
3.- Comentar y problematizar lo que otro compañero haya dicho de la lectura.
Ahí va mi comentario de la lectura... !comenten, comenten!
La lectura de Ernst Gombrich pone en la mesa de discusión la manera sui generis de hacer una historia del arte de manera distinta, aparentemente, a los supuestos postulados de las ciencias sociales. Digo “supuestos” porque su punto de partida para entender las ciencias sociales es la idea de la objetividad y el establecimiento de leyes, una idea me parece superada. Sin embargo, si aceptamos esa objetividad, como Gombrich lo hace, entonces podemos sugerir que la historia del arte no es objetiva en cuanto que trata con obras artísticas cuyo elemento intrínseco es la subjetividad. Sin embargo Gombrich problematiza esta idea y sugiere un dejo de objetividad del historiador del arte. Me parece que dicha cuestión trata de solucionarla cuando habla del supuesto relativismo estético, para decir que la apreciación artística no es subjetiva ni relativa, sino más objetiva y universal. Para ello acude a la idea del canon para decir que el arte es universal, y en cuanto tal quiere sugerir que el trabajo del historiador del arte es objetivo, como el de las ciencias sociales, aunque de una naturaleza específica. En este sentido la historia del arte puede elaborarse de forma racional aunque no explicativa.
Al final queda la idea de que el historiador del arte no hace el mismo trabajo que el científico social, sino que más bien establece con él una relación dialéctica.
¿Qué podemos opinar al respecto?
¿Es la historia del arte una “forma” de las ciencias sociales, o es un ejercicio distinto a las ciencias sociales?
¿Cómo se entiende la objetividad en el historiador del arte
¿Puede estudiarse la historia del arte de manera aislada de las realidades económicas y sociales?

Después de leer el texto dos veces, considero importante el punto donde se detemina que efectivamente el historiador de arte no hace el mismo trabajo que el cientifico social. Y esta relación dialéctica que se establece entre ambos, depende en gran medida de la cantidad de "juicios de valor" que se emiten en torno a una obra.
ResponderEliminarLa objetividad del historiador, pudiera estar en relación a cada uno de estos juicios que se emiten en torno a una obra, y el de investigar porque entre uno y otro puede haber tanta discrepancia. Si el historiador tiene el conocimiento de tanta divergencia de opiniones, su objetividad se entenderá como el de exponer cada uno de estos juicios y determinar, el porque de ellos.
Para ello, resulta necesario que la historia del arte se apoye de otras ciencias, que puede dar explicación a muchas de estas interrogantes.
Sandra
Una parte del texto que me gustaría comentar, es lo que expone Gombrich, en la pag. 120 con relación a la crítica. En primera señala que "La critica no es una ciencia", y por lo tanto no existe un método. Más adelante nos señala "si el arte fuera exclusivamente algo que hubiese que gustar, no habría mas que decir...las ciencias sociales, pueden ayudar al historiador de arte a reflexionar sobre la función o funciones sociales...bajo lo que agrupamos como arte."
ResponderEliminarCon relación a la crítica me parece un punto de tensión, pues como lo menciona en el texto, se emiten juicios en base a canones o se compara con estilos, entra en juego la factura de la obra y finalmente siempre interviene la subjetividad del crítico. Pero acaso una pieza muy bien elaborada (hablemos técnicamente), es arte?
Cuando hacemos una evaluación, consideramos esta función social, que el autor le imprimio a su obra?, si es que lo hizo, y que tanto valor se le da a este aspecto?
Creo que la historia del arte tiene una chamba bien grande, que solo a ella le corresponde, pero que con la colaboración de otras ciencias puede dar un resultado que la enriquezca a ella misma y se hace palpable como el arte tiene mayores aportaciones que el simple goce estético.
Sandra
Anónimo dijo:
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con que las ciencias sociales es la idea de la objetividad y el establecimiento de las leyes; pero no es objetiva se trata de obras artísticas.
No es subjetiva ni relativa sino objetiva universal y acude al arte universal.
Además no se puede estudiar la historia del arte de manera aislada porque, un historiador debe tener la capacidad para valorar los testimonio históricos, inscropciones, documentos, crónicas y tener ciertos estilos geográficos y cronológicos. Por alli menciona la compañera que debe existir un gusto y temperamento e interesarnos la vida del pasado.
Además la historia del arte es un hilo de la vida que no puede aislarse de la historia económica y social porque todo depende de lo que desee conocer y descubrir.
El arte y las ciencias estan agrupadas y se dirigen en diferentes disciplinas como la lógica, el derecho, la botánica, las matemáticas y la astronomía.María de Lourdes(yuyi)
Me llama la atención ¿Que tiene que ver el arte con el conocimiento?, nunca podremos saber lo que significó para su creador, aunque no lo dijera, podria ser que ni el mismo lo supiera.
En si el especialista en ciencias sociales puede ayudar al historiador del arte, pero no puede sustituirlo.
María de Lourdes(yuyi)
Voy pegar aquí un par de comentarios, de Sandra y Orquídea, que aparecieron en la entrada que explica el objetivo del curso; debieron haber aparecido en esta entrada:
ResponderEliminarSandra:
El texto de Gombrich, señala una serie de elementos, que son tomados en cuenta a la hora de emitir un juicio crítico, acerca de algún elemento que se considere artistico.
El resultado de dicho juicio, dependerá de multiples factores, y la subjetividad del que emite el juicio estará presente en su evaluación aún cuando se pretenda ser lo más objetivo posible.
La historia del arte se vale de esos juicios, aunados a una serie de eventos alternos(que ocurrieron en el mismo espacio de tiempo en que se gestó y realizó la obra en análisis) que son estudiados por otras ciencias, como las sociales. Por ello, es importante considerar todos estos elementos que rodean la historia de algún elemento artistico, llamese arquitectura, pintura, escultura, etc. Y considerar entonces que la historia no se puede estudiar de forma aislada, ni que una ciencia puede reemplazar a la otra.
Sandra
Orquídea:
Este capítulo trata sobre dilucidar las fronteras entre el quehacer del historiador del arte y del oficio de la historia o de las ciencias sociales en general. Para ello el célebre autor (1909-2001) argumenta que son tareas diferentes y sitúa su labor más en la de la apreciación de la evolución del “gusto”, el conocimiento de lo particular y lo universal (entendido como los canones, los universales a los que responden todos los humanos) simultáneamente.
En este texto las causas son tan importantes como los hechos anecdóticos, es decir, vale tanto la anécdota de la que se desprenda algún dato acerca del creador como los sucesos relativos a la época en la que fue elaborada la obra, es decir a toda la trama y la urdimbre llevan el mismo peso. Es significativo lo anterior ya que coloca al conocedor de la historia del arte como aquel que no sólo conoce de un época y estilos como lo como lo explica a lo largo del capítulo, sino que, es un conocedor de lo particular del quehacer artístico. Para este conocimiento de lo particular, lo anecdótico, lo psicológico, el conocimiento de campo, la lectura holística de la historia ayudará en el camino. Hay una especie de Particularismo (que se explica por el la maestría del quehacer artístico), guiada por un evolucionismo lineal (hay leyes causales a las que no escapa una obra de arte), y por supuesto hay cosas como la economía, la sociología, etc. Que lo aderezan, no sé si me quedó claro, pero creo que es muy convencional al sugerir que independientemente de cualquier momento histórico el arte pervive (¿survivals?), lo ejemplifica con el “gusto” por los clásicos (Grecia y Roma) en la Europa ilustrada, o que nos evoquen poder los símbolos del arte romano del imperio, y lo argumenta con que hay funcionalidad en muchas de las sobrevivencias (además de la genialidad) que son retomadas.
Hay leyes en las que se basa para elaborar los juicios en torno a la obra de arte: I) la obra de arte es producto de su época, pero también de lo humano (nos reflejamos en ella). II) “La ley de los precedentes”: Nada puede proceder de la nada. III) Basarse para la explicación causal también en lo que retoma de Popper “la lógica de las situaciones”. IV) El juicio de valor es independiente de lo funcional, de lo logrado de lo estilísticamente bien logrado (no necesariamente coincide con los fines y medios en el que y para los que fue construido. V. La obra de arte puede admirarse en sí misma, posee un valor per se, esto es aun cuando las grandes obras pasan por un proceso de trascendencia de su época, provoca un gozo, - quizá hoy diríamos que nos mueve algo no necesariamente el gozo. VI. “la ley de la continuidad”, como la continuidad en el quehacer artístico humano, por lo menos civilizatorio, como lo plantea el autor, “que tiende a modificarse a adaptarse pero conserva su propio impulso” (111).
“mediante una legítima ampliación podemos describir la historia del arte como una crónica sobre las personas que desempeñan el papel de artistas en una sociedad determinada” (110).
“Qué dentro de las funciones sociales que agrupamos bajo la palabra arte”. (121)
“Sistema de valores que sostienen las evoluciones del gusto” (140)
Palabras clave: Arte, Estilo, Canon, Gusto, Maestría, Buen gusto, Crítica de arte.
Orquídea.
18 DE MAYO DE 2009 20:35
orquidea dijo...
En cuanto a la noción de que la labor del historiador de arte comparada con el quehacer de las ciencias sociales fuera o no subjetiva, me parece muy interesante el argumento: En el arte hay canones, hay estilo, y dentro de esto hay maestría en varias partes que conforman la ejecución de la obra artística, y que esto pueda estar incluso independiente de los fines y los medios (Un hecho social total!!!!)
el hecho de que Gombrich nos deje claro que El relativismo que sugieren las críticas (de los años 70) en realción a la apreciación de las artes se desvanecen cuando los historiadores de arte recurren al estilo y al canon.
18 DE MAYO DE 2009 20:47
orquidea dijo...
Si puede o no estudiarse la obra de arte aislada de realidaes económicas o sociales eso dependerá de la naturaleza del estudio y de los fines que estos estudios persigan. Hay muchos trabajos en los que se hace de esa manera, Gombrich, por ejemplo. Lo cual no deja de ser ilustrativo, realmente me parece asombroso que así sea, créanme me cuesta trabajo entenderlo.
Así como el autor decía costarle trabajo explicar su afecto por el canon. A mí me resulta difícil explicar las obras de arte por sí solas. Quizá como un metalenguaje, quizá como una serie de lenguajes legitimados...
Sandra comenta algo que dijo Orquidea...
ResponderEliminarMe gustaría hacer una observación en cuanto a lo que Orquidea señala, de que "Hay leyes en las que se basa para elaborar los juicios en torno a la obra de arte:", aquí considero que tanto como leyes no lo son, si consideramos que una ley es: Es decir, un precepto establecido por una autoridad competente, o entendiendose como una "norma dictada por una autoridad pública que a todos ordena, prohíbe o permite, y a la cual todos deben obediencia."
En efecto Gombrich, señala una serie de puntos alos cuales obedece un juicio, pero creo que mas bien serian como paradigmas, relacionados a una cosmovisión.
Voy pegar dos comentarios, de Yolanda y Merary, que aparecieron en la entrada que describe los objetivos del curso; sus comentarios deben aparecer en esta entrada, la que discute la lectura de Gombrich
ResponderEliminarMerary dijo...
Ernst Gombrich nos sumerge a repensar un mundo interesante, al relacionar las Ciencias Sociales y la historia del arte, esto nos conlleva a analizar la articulación de ambos, porque cada acción, cada momento vivido está plasmado en el sentir, es la urdimbre y la trama.
La Objetividad y Subjetividad están presentes desde el momento de las interrogantes y desde el sentir en el contexto donde interactúa el sujeto. “Si el arte fuera exclusivamente algo que hubiere que gustar, no habría nada que decir” Es aquí donde las ciencias sociales puede servir de remedio importante, puede ayudar al historiador del arte a reflexionar sobre la función o funciones sociales de las diferentes actividades que agrupamos bajo la palabra arte. Y por eso que el relativismo se adjunta en este devenir.
El canon es nuestro punto de partida y debe incursionar en la maestría que es fundamental para hacer bien las cosas, porque el especialista en Ciencias Sociales puede ayudar al historiador del arte, pero no sustituirlo.
Yolanda:
19 DE MAYO DE 2009 13:23
Anónimo dijo...
Ok. va el primero:
Groombrich señalaun estrecho vìnculo entre la historia, como ciencia humanìstica y la historia del arte.
De èsta ùltima agrega que es subjetiva, pues los juicios de valor que emite son de esta mims naturaleza y aunque pueden responder a un contexto determinado que bien pude ser social, religioso o institucional. no deja de ser sujetivo. Sin embargo, la historia del arte bien puede explicarse creando una teorìa y, es aquì donde se ubica la relaciòn con el historiador, dado que puede fundamentar su estudio a partir de dos elementos bàsicos para este anàlisis:
1. el principio de la racionalidad y,
2. la lògica de las situaciones.
Yolanda
Otro de Merary:
ResponderEliminarMerary dijo...
Al final queda la idea de que el historiador del arte no hace el mismo trabajo que el científico social, sino que más bien establece con él una relación dialéctica.
¿Qué podemos opinar al respecto? Que el historiador tiene su propia situación problemática, teorías que desean poner a prueba e investigar y que el historiador del arte el canon es el punto de partida, la teoría que nos guía por ese aspecto de la creación de imágenes que llamamos maestría. Por lo tanto en el contexto donde el sujeto interactúa, es sustancial para que el artista plasme lo que siente.
¿Es la historia del arte una “forma” de las ciencias sociales, o es un ejercicio distinto a las ciencias sociales? Es la articulación de ambas, porque estamos en un contexto social y tenemos manifestaciones diversas.
¿Cómo se entiende la objetividad en el historiador del arte
De que las cosas son como en las siente, desde luego retomando lo que el contexto le ofrece y cuál es su manifestación.
¿Puede estudiarse la historia del arte de manera aislada de las realidades económicas y sociales?
No, porque están enlazadas, hay una historia de vida en todos los aspectos
Otro uno de Merary:
ResponderEliminarMerary dijo...
Comparto con Sandra el analisis sobre todo cuando argumenta "es importante considerar todos estos elementos que rodean la historia de algún elemento artistico, llamese arquitectura, pintura, escultura, etc. Y considerar entonces que la historia no se puede estudiar de forma aislada, ni que una ciencia puede reemplazar a la otra".
Pareceme grandiosa la objetividad y la subjetividad para reconstruir y plasmar ideas desde todas perspectivas.
otro de Yolanda:
ResponderEliminarAnónimo dijo...
comentario 2
Por otro lado me parece que el predominio de la valoraciòn del gusto, que es tannnn subjetiva y que implica el conocimiento de la tradiciòn y el desarrollo de un estilo capaz de otorgar una identidad,son en sì mismos una teorìa o parte de ella, y al decir esto, estamos ya en el terreno de la ciencia social, hacen tan delgado el hilo de separaciòn en ambas "historias"...incluso el plantear un problema como. ¿A què responde la funciòn social del arte? intentar responder aproxima tambièn ambas "historias"...
Podrìa decir que si inclinamos la balanza hacia el "gusto" que va inplìcito en la apreciaciòn estètica alejamos a la historia del arte de la historia, pues el "gusto" al convertirse en una fuente de placer y goce es netamente subjetivo, no asì si tratamos de "explicar" el nacimiento de este
"gusto" artìstico y desarrollamos para su explicaciòn una serie de hipòtesis que nos llevan a emplear una mètodo, aquì estarìamos en el terreno de la ciencia social...
Yolanda
Otro uno de Yolanda:
ResponderEliminarAnónimo dijo...
Ahora bien intentar responder las preguntas del debate de forma literal nos introduce a un circulo vicioso,pues ya se ha señalado por màs de uno que el vicnulo entre anbas ciencias es estrecho y que el grado de subjetividad es inherente a factores externos que se traducen en la generaciòn de un gusto, que serà tan variado y relativo, como culturas existen o, periodos de la historia del arte se estudien.
Es pues, el nudo giordano de la clase. Asì pues, el historiador de arte inmerso en el mundo del artista pero tambièn formado en el academicismo es el punto de uniòn, de articulaciòn como lo llama Merary de ambas ciencias. Si bien es cierto que la crìtica no es una ciencia el responder ¿a què necesidad, pràctica o tradiciòon obedece el arte? ¿no estamos empantanandonos?
Groombrich es inteligente al establecer los vìnculos del arte y el conocimiento (este ùltimo refiere ciencia, academia, etc.) para la cabal comprensiòn de la obra maestra, despuès de todo: "El arte significa lo que significa" y "en el arte como en la vida la comprensiòn es siempre cuestiòn de grado"
Yolanda
Uno más de Merary:
ResponderEliminarEncantome la última parte de tu comentario"El arte significa lo que significa" y "en el arte como en la vida la comprensiòn es siempre cuestiòn de grado". Interesante, porque nuestros gustos no son empaticos a los de otras personas, pero nosotr@s damosle un colorido, un paisaje y un delite.
Con respecto a la lectura de Gombrich nos explica como el quehacer del historiador del arte toma como referencia el ser historiador (por esos patrones para identificafr y valorar testimonios históricos, inscripciones, documentos, crónicas etc...) para identificar obras artísticas, de acuerdo a su concepción lo da con una intencionalidad y señala desde su perspectiva curiosidad y no lo transcribe a un método; ya que ésto como profesional forma parte de su constitucion mental.
ResponderEliminarCon respecto a la historia del arte con las ciencias sociales, considero que existe una correlación, ya que la primera identifica desde un espacio y tiempo determinado una situación(manifestaciones artísticas,estilos, canon) y la segunda representa ese comportamiento del humano al exponer un juicio critico o representar una obra artistica...
Zulema
Pego comentarios de María de Lourdes y Ramiro:
ResponderEliminarmaria de lourdes(yuyi) dijo...
María de Lourdes dijo:
Estoy de acuerdo con Vladimir que el arte es universal y que se realaciona a traves de la diálectica con las ciencias sociales.
19 DE MAYO DE 2009 21:14
maria de lourdes(yuyi) dijo...
Maria de lourdes dijo:
Estoy de acuerdo con Orquidea y Yolanda
Que la obra de arte se puede admirar, ya que posee un valor aunque sean de diferentes épocas, provoca un gozo y el gusto por apreciar la escultura, arquitectura, obra de teatro o el cine y que al final de todo se relacina con las ciencias sociales a traves de la dialéctica.
19 DE MAYO DE 2009 21:17
Anónimo dijo...
Partiendo de que el historiador del arte interpreta las fuentes y asimismo las circunstancias que originan la obra de arte individual, coincido que se depende del gusto y temperamento de este individuo que con toda responsabilidad debe de ofrecernos aquello que su criterio le indica a partir de su interés humano,entendiendo que para situar y explorar el contenido de la información con algo cercano a la plenitud de todos los procesos que corresponden a su tiempo "intervienen las presiones de las modas intelectuales y la influencia de los problemas de su propia época... tambien influyen el contexto y la finalidad más inmediatos.
Kandinski dice: que toda obra es hija de su tiempo...por su puesto que la constitución del hecho creativo. el contexto social y económico son constructores de la objetividad de las obras de arte y este es el punto de partida en la urdimbre para el historiador, ya que retoma e integra los hilos, para entender de las sociedades la naturaleza de su tiempo y su trascendencia cultural, considero que la historia del arte no podemos entenderla aislada de ninguna de las demás ciencias.
Dice: Ramiro-comentario uno
19 DE MAYO DE 2009 21:20
Anónimo dijo...
la recurrencia a los canones segun Gombrich, para la apreciación artística afirmando que el arte es universal y objetivo, ¿desde donde lo entienden las fuentes generadoras de los productos artísticos de estas como son: la danza, la música, las artes plásticas y demás disciplina? si la universalidad del entorno de las obras de arte puede surgir de las partes racionales o no racionales de sus creadores, si son juzgadas por leyes que pueden limitar la trascendencia artística creada de la nada o de la concepción especifica de algo y si tiene que situarse en las "fronteras entre el quehacer del historiador del arte y del oficio de la historia o de las ciencias sociales en general" el historiador se interesa por el acontecimiento individual que justifique los juicios criticos y de valor y la historia del arte en una cronica de las personas en el papel de artista de una sociedad determinada.
la manera de responder a esto y partiendo lo que Yolanda retoma de Merary, que el académisismo es el punto de unión de estas ciencias, me parece que el arte le permite a la historia hacerse de ella respondiendo a las necesidades de que cada momento historico y artístico. y tengo mis dudas con respecto a que "El arte significa lo que significa" debido a la situación de los tiempos actuales y que la evolución del gusto,hoy cambia la manera de valorar una obra de arte y creería más en la resignificación de los movimientos esteticos que le dan una perspectiva renovada a la manera de ver y entender el arte.
Ramiro
Con respecto al comentario inicial que hizo el Mtro. Vladimir sobre la lectura de Gombrich, considero que, el investigador de la historia habla de objetividad al referirse a la cualidad de lo investigado, llamese cualquier disciplina artística,que establece leyes, pero a la ves no es objetiva porque en una obra artística ésta el elemento de la subjetividad.
ResponderEliminarAl referirse también del "supuesto" que historiador de arte investiga o se cree que realiza esa acción por curiosidad y no con un método como teoría o ciencia.
Retomaré uno de los comentarios que hizo Merary, donde se refiere al canon como punto de partida y que debe incluirse en la maestria que es fundamental para hacer bién las cosas.- ese hacer bién las cosas es como llevar un modelo,para hacer eso bién... pero como hablamos de arte no siempre lo bién hecho es arte, o lo bello; creo que aqui puede entrar cuando se retoma el estilo o ese relativismo estético. si esto, es a lo que se refería si estaría de acuerdo.
ResponderEliminarme uno a su comentario al decir que un especialista en las ciencias sociales puede coadyuvar en el trabajo del historiador del arte pero no lo puede supli.
Hola compañeros, me han parecido bastante enriquecedores los comentarios de la lectura, y los que han hecho a otros compañeros.
ResponderEliminarA mí me gustaría decir algo más:
1.- Con respecto a la objetividad en la historia y en las ciencias sociales: Creo que el tema, si bien es cierto se sigue discutiendo, desde mi punto de vista ha sido superado. Tanto el marxismo como las corrientes positivistas y neopositivistas de la historia han abogado por el establecimiento de leyes sociales; sin embargo, otras corrientes niegan lo anterior al sosntener que la sociedad no es un organismo vivo y que no se puede estudiar como se estudia la naturaleza, donde sí existen leyes. En la sociedad actúan seres humanos quienes no necesariamente estarán condicionados o determinados por estructuras, por lo tanto, su actuación de alguna manera será distinta a la predecible. Por otro lado, los objetos de estudio se construyen, no aparecen tal cuales en la realidad, por lo tanto, no existen copias fieles de la realidad, objetivas, sino que la realidad misma es una construcción social; lo mismo en cuanto objeto de estudio, por eso no necesariamente tendríamos que hablar de objetividad en la producción de conocimiento.
2.- Sigo pensando que Gombrich está casado con alguna corriente neopositivista (Popper era su amigo), por eso creo que diferencia la historia del arte de las ciencias sociales. Sin embargo, si bien deja clara la distancia entre ambas, fiel a su idea de la objetividad cree que ésta se halla en el establecimiento del canon. Todo canon es objetivo, según Gombrich, y en cuanto objetivo será también universal.
3.- Perdón por mi postura, pero hasta ahora no creo en la universalidad del arte, sino más bien en su construcción social. (Digo hasta ahora, quien sabe mañana). Sin caer en el otro extremo, el relativista (que al final sería también ser universal/absoluto), creo más en la pluralidad de ideas. Además porque quierase o no, el canon es universal. Podemos leer a O'Gorman, quien dice que la idea de belleza en el arte prehispánico es totalmente distinta a la occidental, ¿entonces, dónde queda la universalidad? (Edmundo O'Gorman: Del arte o la monstruosidad)
4.- Creo que, en este sentido, el problema de la historia del arte (si es que existe un problema) es de origen. Tiene que preguntarse desde el principio qué va a estudiar, es decir, preguntarse ¿qué es el arte? Una vez que responde esa pregunta procede. Ahora bien, ¿necesariamente esta pregunta se responde con el establecimiento del canon? ¿Quién lo decide así? ¿Es una construcción histórica-cultural? ¿Existe un canon universal? ¿Dónde queda la idea de otro-arte, el prehispánico, por ejemplo?
Con este comentario he tratado de resumir varias de las preocupaciones que ustedes han externado, quizá no todas, y como foro el debate sigue abierto, pues nada de lo que cada uno de nosotros hemos dicho, ni siquiera Gombrich, es definitivo
De acuerdo al texto de Ernst Grombrich me parece muy importante el analisis que realiza hacerca del historiador del arte y el cientifico social, en el cual el primero se intereza por el acontecimiento individual particular que ejemplifique algunas de dichas leyes y el segundo por las teorias generales sobre las regularidades o leyes de su materia, ambos con el objetivo de poner a prueba dichas teorias con sus observaciones para averiguar si son válidas realmente. Eric.
ResponderEliminarDefinitivamente la historia del arte no puede estudiarse de manera aislada, conciderada como una habilidad básica nos genera una capacidad para asignar una fecha, un lugar y un nombre de la documentación estilística, y esa habilidad no podría ponerse en práctica en un esplendido aislamiento, apartado de las realidades económicas y sociales que la rodean y que forman parte de su manifestación. Eric.
ResponderEliminarComentario 1.
ResponderEliminarQue “todas las ciencias sociales deberían estar dispuestas a hacer de “criadas” de la historia del arte” es el “problema metodológico” que de manera pretenciosa o desafiante intenta ilustrar H. Gombrich en lo que el llama una versión escrita y ampliada de la conferencia que dictó en el teatro Sheldonian de Oxford en 1973.
Entiendo que la historia del arte es la historia dela humanidad en cuanto que en ella se ven representadas la evolución de las ideas y valores predominantes de cada región en cada época, determinadas además por factores económicos y políticos generales y particulares, pero establecer una jerarquía en al interior de las ciencias sociales en que todas deriven de la historia del arte me parece una postura tan romántica como la de todo aquel que por sus afectos ubica a su propia actividad o área de estudio en el centro del universo.
Obviamente, para que el historiador del arte haga un trabajo verdaderamente útil debe profundizar en todo el contexto social de la obra, de su autor, de la corriente a la que pertenece y las circunstancias de la época y lugar en que se desarrolla. Si simplemente –por así decirlo- se dedicara la historia del arte a hacer un inventario, sostenido apenas por fechas y autores estaría creando una aglomeración incomprensible de datos.
Las explicaciones e interpretaciones del historiador del arte son con justicia diferentes de las del científico toda vez que se tienen intenciones diferentes, uno busca establecer leyes y otro ubicar conocimientos individuales que pueden ejemplificar algunas de esas leyes.
Cuando tales explicaciones e interpretaciones implican una crítica o valoración, Gombrich recomienda hacerlo de manera objetiva, analizando principalmente la forma en que algo fue resuelto dentro de sus circunstancias y no de acuerdo a si el asunto a resolver es bueno o malo según los valores de quien emitirá el juicio.
Pero cualquier área de estudio que ubica a la objetividad como uno de sus pilares sabe que esta se manifiesta principalmente como un ideal y no como algo rígido. Todo es una elección y toda elección supone una decisión personal. Determinarse a investigar, a investigar la historia, historia del arte, del arte en determinada época y lugar, en especial tal o cual corriente y obras específicas son una serie de decisiones personales, subjetivas, que ya predisponen un juicio no objetivo. No es de extrañar entonces que lo que unos consideren logrado otros juzguen deficiente aun cuando cada cual se apoye en argumentaciones validas. La ciencia resolvería un dilema de esta naturaleza mediante el método científico que finalmente permite determinar “esto es…”, sin embargo en el arte hay tantos factores, la mayoría intangibles, que el mismo juicio de valor deberá ser comprendido en determinado contexto. Hasta decir si algo es are o no es un problema complejo.
Para Gombrich “las formas artísticas son aquellas que llegan a construir una tradición sólida. Basta con que sea una fuente de placer y goce potenciales entre quienes hayan adquirido el gusto”, lo que a mi parecer ejemplifica que ni nuestro experto alcanza a delimitar de manera precisa el terreno del arte. La tradición sólida bien podría ser impuesta, lo que atenta contra la autenticidad; si el placer y goce son “potenciales”, esto deja una puerta para incluir aquí a expresiones que en definitiva no provoquen placer ni goce. Finalmente parece que son “quienes hayan adquirido el gusto” los que tienen la última palabra. Entonces habrá que preguntar a ellos qué es el arte. Seguramente tampoco tendrán una respuesta sólida. “El arte no es un juego con reglas fijas”.
Considero que el papel de la historia del arte debe ser el de tratar de devolver al lenguaje común los aspectos históricos, ideológicos, psicológicos y sociales de la humanidad que han quedado guardados y cifrados, voluntaria o involuntariamente en las piezas de arte desde que –quién sabe porque- alguien en la prehistoria pintó la primer greca sobre una vasija.
Arturo Novelo
Cometario 2
ResponderEliminarMe estoy formando una postura sobre que la historia del arte es o debe ser una parte de las ciencias sociales, una forma, como dice Vladimir, que puede develar o comprobar aspectos que son materia de estudio en otras áreas de las ciencias sociales. La historia del arte no debe de trabajar aislada como tampoco el resto de las ciencias sociales deben dejar al margen al desarrollo de las expresiones artísticas.
La historia del arte puede buscar la objetividad, como lo hacen todas las ciencias sociales, sin alcanzarla por completo
Arturo Novelo
Comentario 3
ResponderEliminarComentario 3
Después de leer todos los comentarios me quedo con una sensación contradictoria. Al principio yo mismo exalté las grandes aportaciones que puede hacer la historia del arte a las demás ciencias sociales y al conocimiento amplio de la evolución de la humanidad, pero siento que se le están colgando demasiados compromisos a la historia del arte, “una chambota, creo que dijo Sandra. Intelectualizar demasiado al arte podría llevarnos a aborrecerlo. Se la dejemos más fácil a la historia del arte: que retome de las demás ciencias sociales el contexto las obras artísticas y nos lo platique simplemente. No me refiero al debate sobre el gusto y la crítica, sino a que si el arte en general nos interesa son agradará conocer cada vez más. No importa que la crítica o la investigación misma no pueda alcanzar la objetividad, una vez que sabemos eso tomamos las previsiones del caso. Que existan posturas y hasta versiones diferentes sobre la historia del arte no debe ser tan grave. Si ya sabemos que el arte es subjetivo, ¿para qué tratar de aprisionarlo en la objetividad?. Si el arte o la pieza artística no nos gusta ¿es necesario comprenderla?, y si si nos gusta ¿es necesario comprenderla?.
Arturo Novelo
Gombrich nos relaciona con la idea del canon; que es nuestro punto de partida, la teoría que nos guía por ese aspecto de la creación de imá genes que llamamos maestría.Pueda que no sea más infalible que otras teorías que pueden existir, pero ni nosotros podemos ignorarlas ni el especialista en ciencias sociales tampoco.
ResponderEliminarEs por eso que acudimos a la idea del canon para decir que el arte es universal y sugerir que el trabajo del historiador de arte es objetivo, como lo es las ciencias sociales, aunque de forma específica. Eric.