jueves, 4 de junio de 2009

Roger Chartier: La nueva historia cultural

 

La lectura de Roger Chartier propone una mirada más reciente sobre la historia cultural, teniendo como base la crítica a la historia cultura clásica que vimos con Burke. Algunas cosas nos pueden servir para pensar este curso. De entrada la crítica a lo que se ha llamado historia de las mentalidades como esa historia cultural clásica. No hay tal espíritu de la época que podríamos pensar como mentalidad, es decir, no existe una mentalidad unívoca, por lo tanto, no existe un espíritu tal. Las representaciones colectivas no son compartidas por todos los miembros de una sociedad. El interés de esta historia de las mentalidades se centró, además de en la historia cuantitativa, en otros objetos, como las obras artísticas, principalmente las literarias. La crítica, por ejemplo de Ginzburg radica en que no se pueden pesar las representaciones sociales como compartidas por las demás clases.  Lo interesante, en este caso, es “comprender cómo un individuo o una comunidad interpreta, en función de su propia cultura, las ideas y las creencias, los textos y los libros que circulan en esa sociedad que es la suya”. Aquí podemos pensar en esos objetos, obras de arte, su recepción y circulación. Claro que uno de los problemas serán las fuentes para saber eso. Lloyd agrega: “es totalmente imposible reducir la pluralidad de las maneras de pensar, de conocer y de argumentar a una mentalidad homogénea y única”. Aunque se sugiere que la historia de las mentalidades sugirió la multiplicidad de mentalidades.

                Una de las propuestas de la historia cultural, entonces, será la articulación entre obras  singulares y representaciones comunes. ¿De qué manera son leídos ciertos textos por el público? La preocupación de Chartier, como historiador del libro y de la lectura, es hablar de textos en general. Pero creo que si traemos a nuestro ámbito esa preocupación, deberíamos preguntarnos cómo eran “leídas” las obras de arte en un espacio y tiempo concreto, cómo se socializaban, cómo circulaban, cómo las recibían… si atendemos otra vez a esas propuestas, podríamos diferenciar entre el mundo del texto y el mundo del lector. La propuesta de la historia cultural es ligar o al menos atender esos dos mundos.  Cito  a Chartier: “una lectura cultural de las obras nos recuerda que las formas que adquieren para leerse, o escucharse o verse, participan, ellas también, en la construcción de su significación”. No olvidemos pues de la historicidad del “lector” (el que lee una obra artística: literaria, plástica, visual).

 

Simplemente me gustaría que reflexionaran sobre las posibilidades que ofrece la historia de la cultura (sus propuestas, teorías, metodologías) para hacer una historia del arte. Sigo pensando, en este sentido, en una historia social del arte, en la que no miremos solamente obras y artistas, sino también al público que la recibe y los mecanismos para que ese público las lea. ¿Cuáles son, pues, esas posibilidades?


Pd.- Recuerden que el foro de las demás lecturas sigue abierto; en la última, la de Burke, comenté lo que han dicho, por lo que sugiero que lo lean y traten responder si algo les provoca. Saludos. V.

18 comentarios:

  1. Comentario 1
    (!Soy el primero!)

    Roger Charter hace un recuento de la new cultural history en torno al significado que este concepto tiene a partir de los ensayos publicados en 1989 por Lynn Hunt. Establece las características esenciales del concepto y las diferencias que este tiene con la anterior concepción (década de los 80) de la historia de las mentalidades, describe cómo el vinculo de la nueva historia cultural con la historia cuantitativas tiene consecuencias como el privilegio a fuentes masivas, la tentativa de articular diferentes temporalidades y la manera ambigua de pensar su relación con la sociedad. De esta manera a la historia intelectual clásica se opone la mentalidad colectiva y contenido impersonal de los pensamientos comunes.
    En la actualidad, explica el autor, la palabra “cultura” tiene dos significaciones, de las que resulta por un lado que los objetos de estudio son la historia de los textos, las obras y las prácticas culturales y, por el otro, la totalidad de los lenguajes y de las acciones simbólicas propias de una comunidad.
    La cultura popular, opuesta a la cultura sabia, también tiene dos interpretaciones diferentes: A) Sistema simbólico coherente que se ordena según una lógica ajena e irreducible a la de la cultura letrada. B) Dependencias y carencias en relación con la cultura de los dominantes. Estas oposiciones son las que han puesto en movimiento a la historia de la new cultural history.
    Concluye Charter que en los que la cultura experimenta no son rompimientos de etapas que dan paso a otras, sino que lo esencial es atender los mecanismos con que una cultura conserva algo de sí al ser suplantada, por imposición o no, por otra.

    Arturo Novelo.

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  2. Comentario 2

    Cada vez me queda más claro: escribir la historia de la cultura es bien complicado. Para que esta sea completa debe incluir las referencias a las obras singulares y a las expresiones comunes, además la forma en que estas se concebían en diferentes sectores sociales y tomando en cuenta la evolución de los fenómenos, las ideas y la sociedades que producen, comparten o consumen cultura en diferentes momentos. ¡A ver quién lo hace!
    Quiero comentar algo acerca de mi experiencia con el género periodístico del reportaje. Este es un género que tiene la cualidad de valerse de todos los demás géneros periodísticos y se plantea como el único capaz de dar la noticia completa, pues aborda todos los puntos de vista, desde todos los involucrados y no deja lugar a dudas ni cabos sueltos. Esto que se dice en menos de un párrafo es muy complicado en la práctica. Ahora me imagino que hacer la historia de la cultura completa, como la que menciono en al inicio debe ser imposible en un sólo trabajo.
    Entonces existe la necesidad de tomar en cuenta todos a todos los actores de la historia cultural pero teniendo en cuenta el peligro de caer en algo difuso y sin sentido. La opción está en la delimitación de las investigaciones, temporales y regionales, tomando en cuenta, de existir otros trabajos, pues unos a otros deberán sumarse y hacer una red en que se discuta y complemente la historia de las culturas.

    Arturo Novelo

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  3. Mi mente ahora es un rompecabezas con imágenes abstractas. Que complicada es la historia. Alguien decía que estudiar las ciencias exactas es lo más difícil, pero desde hace tiempo atrás cuando me inicie con lecturas e grandes autores de las ciencias sociales y humanidades comprendí lo difícil que es contextualizar. Ahora Chartier me conflictua con el título de esta lectura “el presente del pasado” ¿es una paradoja y una contraparadoja?
    La historia cultural actual, propone una manera inédita de comprender las relaciones entre las formas simbólicas y el mundo social, encuentra modelos de inteligibilidad en disciplinas vecinas, que los historiadores habían frecuentado poco y por ultimo de esa teorización global condujo a los historiadores a reflexionar sobre sus propias practicas y en particular sobre las elecciones consientes que rigen la manera de construir las narraciones y análisis históricos.
    Lo complejo en este mundo es comprender la historia desde la perspectiva de los intelectuales, ahora en conjunto y utilizar diferentes fuentes, fundamentándose desde la diversidad en todos los aspectos.

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  4. En el texto de Chartier la historiadora Lynn Hunt nos muestra una nueva manera del hacer de la historia; primero, al centrar la atención en los lenguajes, las representaciones y las prácticas, propone una manera inédita de comprender las relaciones entre las formas simbólicas y el mundo social. Segundo, encuentra modelos de inteligibilidad en disciplinas vecinas que los historiadores habían frecuentado poco hasta ese entonces: por un lado la antropología, por otro, la crítica literaria.Las antiguas alianzas que unían la historia con la geografía, psicología o la sociología, se ven así sustituidas por nuevas proximidades que obligan a los historiadores a leer, los textos o las imágenes y a comprender en sus significaciones simbólicas los conductos individuales o los ritos colectivos. Finalmente esta historia que procede más mediante estudios de caso que de teorización global, condujo a los historiadores a reflexionar sobre sus propias prácticas y las elecciones concientes o desconocidas que rigen su manera de construir las narraciones y los análisis históricos.
    Eric.

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  5. Otra forma de la nueva historia cultural se definió como aquella que rompió con los postulados que hasta entocés habían gobernado la historia de las mentalidades. En primer lugar a la historia intelectual clásica, dedicada a las ideas que resultan de la elaboración consciente de una mente singular, se oponían a la mentalidad, siempre colectiva y el contenido impersonal de los pensamientos comunes. De ahí la posibilidad, para la historia de las mentalidades, de vincularse con la historia cuantitativa. Debido a que su objeto es lo colectivo, lo automático, lo repetitivo, la historia de las mentalidades puede y debe de hacerse de forma serial y estadística.
    Eric.

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  6. Finalmente puedo mencionar que la historia cultural contribuye a una definición al relacionarse con otras historias, cualquiera que sea económico o social, demográfica o política, es cultural, y ese en la medi9da en que todos los gestos,todas las conductas, todos los fenómenos objetivamente son siempre el resultado de las significaciones que los individuos atribuyen a las cosas, a las palabras y a las acciones. Pueden distribuirse entre dos familias de significaciones: en primer orden nos lleva a construir la historia de los textos, de las obras y de las prácticas culturales como una historia de doble dimensión; en segundo orden de definiciones de la cultura encuentra un fuerte apoyo en la acepción de que la antropología simbólica ofrece una noción de significaciones representadas en simbolos, es por tanto, la totalidad de los lenguajes y de las acciones simbólicas propias de una comunidad lo que constituye su cultura.
    Eric.

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  7. Esta new cultural history, que nos presenta Chartier y que se fundamenta en los ensayos que Lynn Hunt publicó(1989), deja a un lado esta idea de que la historia tiene un enfoque unilateral, en donde la política no tiene la primacía absoluta, como elemento de estudio. Considera, entonces que los fenómenos históricos pueden y deben ser estudiados en sus diferentes dimensiones; en donde las relaciones simbólicas con el mundo social, juegan un papel importante; lo cual dista una enorme distancia del enfoque clásico. Apoyándose para ello, de otras disciplinas que anteriormente no fueron consideradas importantes, tal es el caso de la antropología la crítica literaria.
    Chartier, también hace referencia a la existencia de una historicidad de los textos, donde los lectores forman parte importante, pues “la significación de los textos depende “de las capacidades, de las convenciones y de las prácticas de lectura particulares de las comunidades que integran, en la sincronía o la diacronía, a sus diferentes públicos”. McKenzie, lo denomina “comunidad de interpretación”, elemento que deberemos tener presente.


    Sandra

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  8. Con respecto al comentario que hace el Mtro. Vladimir de la lectura de Roger Chartier, puedo exponer lo siguiente: la historia cultural que tiene como base a la historia cultural clásica crítica a la historia de las mentalidades en el cual no existe ese espíritu de la época, las representaciones colectivas no son compartidas por toda la sociedad, coincido de cierta manera con esto, ya que, la tradicional historia de las ideas o la historia de las mentalidades va a demandar un cambio en el estudio de las dimensiones más colectivas, abordando más bien las creencias populares de una determinada sociedad, o las cosmovisiones universales de un tiempo, o los puntos de vista socialmente difundidos en torno a tal o cual problema científico, o la sensibilidad cultural o artística de las masas en una época específica.

    Zulema

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  9. Co respecto a los cuestionamientos que nos presentan ¿de qué manera son leídos ciertos textos por el público, como circulaban, como lo recibían? Considero que aunque Chantier nos plantea ciertos parámetros como historiador y con la lectura, la nueva historia va paralelo con esto , ya que ella responde nuevas preguntas al público, interiorizando los métodos de la antropología, la novedad historiográfica, el interés que tienen ellos en la historia, la política, la mentalidad con las representaciones, saber de la historia total. Con esa necesidad de la sociedad, de conocer en todos los ámbitos antes mencionados eran aceptados, desde los comportamientos y los gestos cotidianos, “inconsciente colectivo”, pasando por las emociones y las creencias populares, las formas de conciencia, la construcción colectiva de estructuras ideológicas.
    Zulema

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  10. Me gustaría recalcar la parte de la lectura que nos habla de la construcción de las signfiaciones como parte fundamental para hacer una lectura cultural de la historia. Significados significantes y Descripción Densa (en antropología hacemos más o menos la misma operación), el entrecruzamiento de las miradas al pasado, la diacronía y la sincronía, intersecciones múltiples (productores, receptores, investigadores, tiempos, fuentes, a la vez cada cada campo, con múltiples niveles) donde uno de sus ejes principales lo articula lo simbólico (entendido desde el giro lingüístico) . A través de los discursos, las prácticas, las apropiaciones. Uso, construcción y Apropiación. La historia comienza a ser interesante (el pasado en el presente), de ahí que a juicio de muchos, la producción historiográfica atual tenga todo un mercado literario amplio.

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  11. En la lectura cultural de lo social la práctica y el discurso se presenta de forma polisémica. Al recalcar que la realidad no es objetiva sino parte de las construcciones mediadas por el lenguaje, de ahí que pueda ser entendida como una práctica discursiva. Dicho en otras palabras, encontramos casi siempre lo que la gente hace, lo que la gente dice de lo que hace, y lo que el investigador dice sobre lo dicho y lo hecho. Todo dentro de diferentes marcos interpretativos y de legitimaión (pero también el marco interpretativo del que escribe juega un papel igual de importante en el ejercio de hacer C.S., es decir, también sus coordenadas personales definen lo escrito).

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  12. maria de lourdes (yuyi)7 de junio de 2009 a las 23:20

    Anónimo dijo:
    Según Lynn Hunt; reunió 8 ensayos incluyendo 3 características en los trabajos cuyo objeto eran : textos, imágenes y rituales.
    1er. lugar centrar atención en los lenguajes, las representaciones y las prácticas.
    Comprender la relación, formas simbólicas y el mundo social.
    Existian disciplinas vecinas por los historiadores: 1o. antropología y la critica literaria, antes se unia como amigas o rivales como la geografía, la psicología o la sociología.
    Historia de la mentalidad: Campo innovador de la historiografía.- 1o.fuentes masivas-ampliamente representativas, después fallecimiento, testamento catálogo de biblioteca, archivos judiciales.
    2o.- tentativa articular-modelo brauliano, diferentes temporalidades.
    3o. pensar su relación con la sociedad.
    La historia cultural abrio nueva manera de pensar, previligiar desigualdades estadísticas, eficacia de los modelos, desglose y el análisis de objetos históricos.

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  13. maria de lourdes(yuyi)7 de junio de 2009 a las 23:32

    Anónimo dijo:
    Historia literaria: relación diálogica entre propuestas de la obras y expectativas estéticas, categorías interpretativas de sus públicos interacción entre texto y su lector, perspectiva fenomenólogico.
    Sabio popular: 1o. abolir toda forma de etnocentrismo cultural , libre vigorosa, tiempo de censura, coacción que la condenan y desmantelan.
    1er. lugar: esplendor y miseria; caracteriza la época moderna del siglo XVI, y XVIII.
    Historiadores especialistas de la edad media del siglo XIII, la aculturación cristiana, tradición cultura popular laica y siglos XI y XII.
    Sociedades occidentales, cultura tradicional, campesina y polular.

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  14. Yolanda:
    Si bien es cierto que la nueva historia cultural es una forma novedosa de comprender las relaciones entre las formas simbólicas y el mundo social, lo mejor es su característica incluyente, es decir se insertan en el espacio de las críticas las nuevas formas de pensar as producciones artísticas y las prácticaqs culturales.

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  15. Yolanda:
    Con la postura de una nueva historia cultural,allende queda la disyuntiva entre lo sabio y lo popular y ese hiriente "descubrimiento del pueblo" por parte de los académicos. Reitero que la negociación con las representaciones enraizadas y y tradiciones compartidad y, que se traducirán en esa "comprensión" de la sensiblidad colectiva, es el mejor aporte de esta posicion.

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  16. Yolanda.
    Ahora bien, los nuevos tiempos, aunque suene a cliché exigen nuevas pautas de participación, ésta me parece es la palabra clave que lleva a exigir el involucramiento del sentir colectivo, el debate de las ideas es una demanda de la actual sociedad. Recuérdese que la historia no es estática, sino que esta en constante evolución, pr eso mismo los aportes historiograficos y lA DISCUSIÓN DE LOS ACADÉMICOSen torno a la nueva historia cultural se traduce en una demanda de inclusión, en donde las diversas posturas tiene cavida y en donde el arte y todos los estudios vinculados a él, son sólo una posibilidad de comprensión de lo social.

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  17. Sin duda resulta interesante el descubrir, que las interpretaciones que el individuo hace, de las manifestaciones culturales que se gestan en una época, tienen un peso importante para la reconstrucción de una historia cultural, aunque realmente habría que tener muy clara la metodología para poder cuantificar esto, e insertarlo en esta reconstrucción.

    Sandra

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